Estimados consorcistas:
Desde hace un tiempo, se viene observando algo que si bien para muchos padres significa nada más que una picardía de chicos, una modalidad que causa real malestar y perjuicio a los vecinos.
Nos referimos a niños y adolescentes que “toman prestadas” las bicicletas estacionadas fuera de las casas o en el estacionamiento de portería Oeste, y luego las dejan tiradas en cualquier lugar.
Normalmente ocurre en horas del atardecer o la noche, amparados en la escasa visibilidad.
Queremos llamar a la reflexión, en primer lugar a los padres, para que hablen con sus hijos sobre la responsabilidad del daño que ocasionan y en el control de estas actitudes.
Tenemos la gran suerte de que nuestros niños y jóvenes puedan deambular con total seguridad por el lugar, pero esto no significa que lo tengan que hacer sin ningún tipo de supervisión y conocimiento de los mayores.
Todo aquello que causa un perjuicio a los vecinos, deja de ser cosa de chicos para convertirse en un conflicto entre residentes.
Contamos con vuestro apoyo.
Atte
Los Administradores

